Desde Adán hasta Abraham

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Conocer cómo fueron los primeros pasos del hombre sobre la Tierra es esencial para, aprendiendo de ellos, no volver a cometer tamaños errores.

Desde Adán hasta Noé

Los primeros patriarcas

¿Cuál fue la misión de Adán en la religión primitiva? Adán, a quien Dios sacó de su pecado (Sab., X, 2) cuando se hubo arrepentido, transmitió a sus hijos la revelación que había recibido en el paraíso terrenal y les enseñó particularmente la fe en el Redentor, la cual es el fundamento de la Religión. De este modo se explica la creencia de todos los pueblos en un libertador.

¿Qué culto tributaban a Dios Caín y Abel? Le ofrecían sacrificios.

¿En qué consistían los sacrificios de Caín? En la ofrenda de frutos de la tierra.

¿Y los de Abel? En la inmolación de las primicias y de lo mejor de su ganado.

¿Por qué esta inmolación de animales? Porque, según los designios de Dios, el pecado debía ser expiado por la muerte cruenta del Mesías. Pero mientras se aguardaba la realización de este misericordioso designio, Dios quiso que en sustitución del hombre culpable fuesen sacrificados animales inocentes para figurar el sacrificio del Calvario. Por tanto el uso de los sacrificios cruentos en todos los pueblos de la antigüedad se explica por una revelación primitiva; mas las naciones paganas profanaron con frecuencia esta práctica inmolando víctimas humanas (esclavos, prisioneros de guerra y hasta niños) contra la voluntad divina y a impulsos del demonio.

¿Con qué condición eran agradables a Dios los sacrificios de cosas animadas e inanimadas? Con la condición de ser ofrecidas con espíritu de fe y de penitencia: de fe, por cuanto no tenían valor sino porque figuraban el sacrificio de Jesucristo; de penitencia, pues uno de los fines de su institución era que el hombre se reconociese culpable y digno de los castigos de la justicia divina. “Sacrificio para Dios es el espíritu atribulado; al corazón contrito y humillado no le despreciarás, oh Dios” (Salmo I, 19).

¿Por qué aceptó Dios los sacrificios de Abel y no los de Caín? Porque Abel, iluminado por la fe, ofrecía a Dios lo mejor que tenía, mientras que Caín, ofuscado por la codicia de los bienes de la tierra, ofrecía lo de menos valía. “La fe es por la que Abel ofreció a Dios un sacrificio más excelente que el de Caín y fue declarado justo” (Hebr., XI, 4).

¿De qué provenía esa carencia de fe en Caín? De sus pasiones, que no quería reprimir. “Caín era hijo del maligno… Sus obras eran malignas” (I Juan III, 12).

¿Le dio a conocer Dios su mal y el remedio que podía curarle? Sí: viéndole Dios irritado y, con el rostro abatido, porque había rechazado su sacrificio, lo exhortó a dominar la concupiscencia y le recordó que la recompensa sería el fruto del buen uso de su libertad (Gen., IV, 6, 7).

¿Se aprovechó Caín de esta paternal lección? Lejos de aprovecharse de ella, invitó a su hermano a salir con él, y cuando estuvieron en el campo lo mató (Gen., IV, 8).

¿Qué pecado añadió al fratricidio? El de desesperar de la misericordia divina: “Mi iniquidad es muy grande, dijo al Señor, para obtener el perdón” (Gen., IV, 13). En Caín había orgullo, resentimiento y hasta remordimientos, pero no verdadero arrepentimiento, porque sus vicios le habían hecho perder la fe en el Mesías redentor.

¿Cuál fue la conduela de los descendientes de Caín? Los descendientes de Caín fueron perversos como él.

¿Abandonó Dios a la humanidad a la perdición? Dios concedió a Eva otro hijo que se llamó Set y éste fue justo como Abel, y sus descendientes fueron llamados hijos de Dios, por oposición a los malvados, a quienes la Sagrada Escritura llama hijos de los hombres.

¿Cuál fue la posteridad de Set hasta el diluvio? Los descendientes de Set fueron Enós, Cainán, Malaleel, Jared, Enoc, Matusalén y Lamec, padre de Noé.

¿Qué nos dice el Génesis de Enós, hijo de Set? Que estableció algunas prácticas públicas para honrar a Dios. “Enós comenzó a invocar el nombre del Señor” (Gen., IV, 26).

¿Qué particularidad presenta la vida de los patriarcas antediluvianos? La de una extraordinaria longevidad confirmada por la tradición de todos los pueblos antiguos.

¿Cuáles fueron sus causas? Probablemente una constitución física más robusta del hombre, y condiciones climatológicas más ventajosas que después del diluvio.

¿Cuál era la razón providencial de esa longevidad? El facilitar la multiplicación de la especie humana, y sobre todo, conservar mejor el depósito de las verdades reveladas.

Corrupción del hombre

¿Fue fiel a Dios mucho tiempo la descendencia de Set? Los hijos de Dios no tardaron en pervertirse a consecuencia de las alianzas que contrajeron con los hijos de los hombres. “Todos los pensamientos del corazón eran inclinados al mal en todo tiempo” (Gen., VI, 5).

¿Qué hizo Dios para hacer volver a los hombres al camino de la justicia? Les hizo anunciar por Enoc un gran castigo si no se convertían.

¿Quién era Enoc?  Enoc era un descendiente de Set y el séptimo de los patriarcas. Fue arrebatado milagrosamente del mundo al que volverá con Elías al fin de los tiempos para combatir al Anticristo. “Enoc agradó a Dios y fue trasladado al paraíso, para predicar a las gentes penitencia” (Ecli., XLIV, 16)(Hebr., XI, 5).

¿Se convirtieron los hombres? No: el mal fue aumentándose cada vez más, haciéndose uni­versal la corrupción, de tal modo que la malicia de los hombres llegó al mayor extremo (Gen., VI, 5). “Y dijo Dios: No permanecerá mi espíritu en el hombre para siempre, porque carne es” (Gen., VI, 3).

¿Qué hizo Dios al ver tamaña perversidad? Arrepintióse de haber hecho al hombre, y con el corazón lleno de pena, dijo: “Raeré de la haz de la tierra al hombre que he criado, desde el hombre hasta los animales” (Gen., VI, 6, 7).

¿No halló nadie gracia delante de Dios? Sólo Noé, hijo de Lamec y nieto de Matusalén, halló gracia delante de Dios, porque era justo y perfecto en medio de la general corrupción. “Noé fue hallado perfecto, justo, y en el tiempo de la ira fue hecha reconciliación” (Ecli., XLIV, 17).

Desde Noé hasta Abraham

El diluvio

¿Qué hizo Dios para conservar a Noé y a su familia? Después de haberle anunciado la exterminación de la especie humana, Dios mandó a Noé que construyera una arca, en la cual habían de entrar él y su familia, así como siete pares de ani­males puros y dos de animales impuros para que pudieran repoblar la tierra.

¿Cuánto tiempo tardó Noé en construir el arca? Cien años, durante los cuales no cesó de predicar la penitencia y de anunciar a sus contemporáneos los castigos con que Dios los amenazaba, mas ellos no dieron crédito a su palabra. “Por la fe, avisado Noé de Dios sobre las cosas que aún no se veían, con temor fue construyendo el arca para salvación de su familia, y construyéndola condenó al mundo; y fuí instituido heredero de la justicia, que se adquiere por la fe” (Hebr., XI, 7).

¿Qué vida llevaban los hombres? Una vida enteramente carnal, como nos lo enseña Nuestro Señor Jesucristo, cuando los compara a los hombres que vivirán al fin de los tiempos. “Lo que sucedió en los días de Noé, eso mismo sucederá en la venida del Hijo del hombre: Porque así como en los días anteriores al diluvio proseguían los hombres comiendo y bebiendo, casándose y casando a sus hijos, hasta el día mismo de la entrada de Noé en el arca, y no pensaron en el diluvio hasta que lo vieron comenzado, y los arrebató a todos; así sucederá en la venida del Hijo del hombre” (Mat., XXIV, 37-39).

¿Cómo cumplió Dios su decreto de exterminio? Haciendo caer del cielo durante cuarenta días lluvias torrenciales que cubrieron la tierra y anegaron a todos los hombres, excepto a los que estaban dentro del arca.

¿Se halla relatado el diluvio tan sólo por el Génesis? El relato de Moisés acerca del diluvio se halla confirmado por las tradiciones de todos los pueblos. En las ruinas de Nínive se encontró hace algunos años una inscripción cuneiforme que menciona las circunstancias principales de ese memorable acontecimiento. Esta inscripción se remonta a 660 años antes de Jesucristo, y es copia de un original escrito unos dieciocho siglos antes.

¿Cubrieron las, aguas del diluvio toda la superficie de la tierra? Puédese admitir, con un gran número de comentadores, que sólo inundaron la tierra habitada, que no hicieron perecer sino los animales conocidos de Noé y de Moisés. Esta interpretación hace desaparecer todas las dificultades que acerca del diluvio se han presentado.

¿Se convirtieron algunos hombres cuando sucedió el diluvio? Sí, pues como nos lo enseña el apóstol San Pedro, sus almas se hallaban en el limbo cuando Nuestro Señor bajó a él. “Cristo fue también a predicar a los espíritus encarcelados, que habían sido incrédulos en otro tiempo, cuando les estaba esperando aquella paciencia de Dios en los días de Noé, al fabricarse el arca, en la cual pocas personas, es a saber ocho, se salvaron en medio del agua” (Pedro III, 19, 20).

¿Qué hizo Noé al salir del arca? Erigir un altar al Señor; luego tomando de todos los cuadrúpedos y de todas las aves puras los ofreció en holocausto sobre el altar.

¿Fue agradable a Dios este sacrificio? Sí, puesto que Dios renovó a Noé y a sus hijos la bendición dada al primer hombre: “Creced y multiplicaos, y poblad la tierra” (Gen., IX, 1). Les permitió comer de todo lo que se muere y vive sobre la tierra excepto carne con su sangre. (Gen., IX, 3, 4).

¿Por qué hizo Dios esta prohibición? Para inspirar horror a la sangre. “Todo el que derramare sangre humana, será derramada su sangre: porque a imagen de Dios es hecho el hombre” (Gen., IX, 6).

¿Qué promesas hizo Dios? Declaró a Noé que no volvería a maldecir la yerra por causa de los hombres, y que ya no haría perecer alma viviente por medio de un nuevo diluvio.

¿Qué señal dio de su alianza con los hombres? El arco iris. “Pondré mi arco en las nubes, y será señal de alianza entre y entre la tierra” (Gen., IX, 13)

¿Cuál fue la misión de Noé en la religión primitiva? Noé transmitió a sus hijos los dogmas y preceptos revelados por Dios, y les enseñó la fe en el Redentor, como lo había hecho Adán.

¿Qué profetizó a sus hijos? Noé predijo a Sem que el Mesías nacería de su descendencia; a Jafet, que su posteridad se convertiría al Mesías; y a Cam, que sus descendientes serían reducidos a esclavitud. Cuando Noé salió de su embriaguez y supo el proceder culpable de su segundo hijo exclamó:  “Maldito Canaán (hijo de Cam), siervo será de los siervos de sus hermanos. Y añadió: Bendito el Señor Dios de Sem, sea Canaán siervo de él. Ensanche Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán siervo de él” (Gen., IX, 25-27).

¿Se ha cumplido esta profecía? Sí, pues Sem ha sido el ascendiente del Mesías; los Gentiles, descendientes de Jafet, han disfrutado de gran prosperidad material y participado de las ventajas espirituales de Sem al convertirse al cristianismo; y los pueblos camitas han sido dominados en todas partes por los Semitas y los Arios, hijos de Jafet.

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2 thoughts on “Desde Adán hasta Abraham”

    1. Estimado seguidor: muchas gracias. Una pequeña aportación para dar a conocer nuestra doctrina católica, sin olvidar sus orígenes tan olvidados hoy, pero tan importantes como maravillosos. Saludos cordiales

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